martes, 30 de diciembre de 2014

bésame, Krakovia

stephen shore


Le hice esta foto cuando todo parecía ir bien, cuando Krakovia sabía a avecrén, y era la hora del crepúsculo. Fuera, el mundo se congelaba. Dentro, los muebles del hotel rezumaban naftalina y noches en vela. Los crucigramas se amontonaban en la mesa del salón, y las dudas en el lavabo. Faltaba colacao, y nunca teníamos huevos. Nunca tuvimos huevos para nada.


lunes, 29 de diciembre de 2014

ellos, que se olvidaron del mar

Bruce Davidson


Las noches se entretejían de dos en dos, en bares de mala muerte, donde el vino sabía a etanol puro, y la carne fluctuaba entre las luces de neón. No necesitábais nada más. Cada caricia escocía fuerte, pero seguíais hasta la extenuación. Y entonces, llegaba la mañana. Hasta la noche. Y el mar estaba lejos. Pero quién quiere volver a Kansas después de haber visto Oz...

domingo, 28 de diciembre de 2014

lo feo

Garry Winogrand


Y vosotros estábais ahí, sin importaros casi nada pero al mismo tiempo os importaba todo y sentíais y gemíais y llorábais y reíais, y amábais todo lo que se podía odiar, porque si se puede odiar... también se puede amar. Y os dolía el cuerpo de ayer, siempre de ayer. Y desayunábais un café con nervios, y jamás bostezáis. Odiáis los sueños que son pequeños, los guisantes y las guerras en las que no se folla. Repudiáis la comida rápida, el plástico y el neón. Encontráis la belleza en los libros viejos, huelen a libertad. Bailais en La Felguera, os llamais a vosotros mismos por teléfono para ver quién responde, observáis a vuestras parejas dormir.
Vuestros corazones se saltan algunos latidos. Y se os pone la piel de gallina con mucha frecuencia.
Os gusta lo fundido, lo sucio, lo feo.

sábado, 27 de diciembre de 2014

café cronin

william eggleston

¿Pero en serio te diste cuenta de todo esto cuando te terminaste el café de aquel vaso endeble de forexpan? Bueno, en realidad no era forexpan, ni siquiera sé cómo se escribe. Pero bueno, sabes a lo que me refiero. Este material horrible de los vasos de café de la facultad, que estaban blandinos, y mordías y mordías mientras te contaban historias para no dormir de fines de semana muy alejados de los tuyos, y que mordías hasta que lo rompías del todo y estaba escupiendo bolas blancas una hora. 

El poso de café estaba helado ya, y él? Él no venía. Te había dejado con una cara de gilipollas esperando en el drive in, con los cafés apoyados en el capó de aquél coche, reflejo de sus inseguridades, fetiche de sus mierdas, haciéndote ver que volvería. Dejaste los cafés tal cual, y te alejaste viendo cómo su diana era otra. Y sonreíste. Porque al fin y al cabo, nunca es tarde. Y nunca es demasiado. Y fuiste a por otra copa, en otro lugar.


viernes, 26 de diciembre de 2014

relato de un error

Cindy Sherman



llevo ya una copa de más y me siento en el puente que se está medio cayendo, pero en vez de sentarme en una piedra, me siento en un error, un error constante. y cuando tiro el error a las aguas turbias del río, se convierte en un acierto, un acierto gigante que brilla mientras bucea en las profundidades sucias del fondo del agua. y se aleja la luz. hacia abajo.

sin trabajo, Gijón manca. pero luego también presta. y entonces me levanto, y me voy a tomar otra copa. porque al fin y al cabo, aquí estamos.

jueves, 25 de diciembre de 2014

enfermedad orgánica

William Eggleston


cuando vi ese donut gigante flotando sobre la inmundicia de aquella pequeña casita construido por los hijos del capital, quise dar la vuelta. pero era el único lugar en el mundo en el que podía pararme en ese momento. abril de 1994. mi mundo se acababa y yo tenía la esperanza puesta en un puto donut gigante. 


miércoles, 24 de diciembre de 2014