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Alexis Mire (black) |
Pues fue algo así como encontrar un gato encima de un árbol, trepar a por él, hacerte daño en la pierna, recogerlo, colocártelo encima de los hombros, bajar del árbol, y encontrarte una herida gigante supurando sangre muy roja y muy oxigenada que contrastaba un montón con el verde de la hierba. Pero el gato estaba bien. Maulló. Y le llamé Blacanova.