Leía
Memorias del subsuelo cuando escuchó un estruendo en el pecho. Desplazó su mirada desde las hojas hasta la parte izquierda del cuello de su camiseta, pasando por un montón de líneas escritas encima de papel viejo.Ya no había nada. Pero no era que hubiese un boquete. No. Sencillamente no había nada. Nada.
La Nada.
Rien de rien
ResponderEliminarPero, ¿qué es la nada?
ResponderEliminarSiempre estoy a tu lado. Siempre. Pero siempre siempre
ResponderEliminarTU sí que eres preciosa.
ResponderEliminar....¡pero qué haces despierta!